Centro Pediátrico

Cómo eliminar los mocos de los niños

Cómo eliminar los mocos de los niños

Un aumento en la producción de los mocos en un niño puede estar motivado por diversas causas: desde un resfriado común hasta alergias. Cabe destacar que determinados factores ambientales como la falta de humedad o la exposición al humo del tabaco, pueden favorecer la mucosidad y congestión nasal.

Lo primero que tenemos que saber, es que lo único que podemos hacer ante la mucosidad persistente, es ALIVIAR SUS SÍNTOMAS, es decir, aliviar la obstrucción y congestión nasal asociada, pero no eliminarlos definitivamente.

Los mocos suelen empezar con el inicio de la época epidémica (principios de octubre) y van a convivir con nuestro pequeño hasta prácticamente primavera. ¡Sí, sí, habéis entendido bien! ¡De octubre hasta primavera! Tendremos rachas de mayor o menor cantidad de mocos, pero siempre van a estar ahí, así que no invirtáis esfuerzos innecesarios en intentar hacerlos desaparecer. Los que acudís a mi consulta ya os conocéis bien mis dibujitos curva arriba – curva abajo, ¿verdad? 😉

Por regla general, tienen una evolución caprichosa y autolimitada.

Afortunadamente, lo que sí existen son alternativas para calmar los síntomas derivados del exceso de producción mucosa de nuestros pitufos y ayudarles encontrase mejor.

Soluciones salinas / Hipertónicas

Utilízalas para desobstruir / descongestionar, pero no de manera preventiva, sino sólo cuando los mocos molesten para dormir o para comer. No molestes a tu hijo con lavados nasales innecesarios cuando los mocos no les causan ninguna molestia a ellos. A veces, viven en perfecta armonía.

Vapor

El momento de la ducha al final del día les viene fenomenal. El vapor de agua caliente ayuda a dilatar el conducto nasal y ayudará a que tu hijo a eliminar moquete y a que respire mucho mejor. Eso sí, el efecto es transitorio…

Beber mucho

Siempre se ha escuchado que el mejor de los disolventes de moco es el agua. ¡Y es cierto! Así que ofrece líquidos, ¡pero no obligues! Tampoco los efectos son tan llamativos.

El tomar líquidos no solo diluye la mucosidad, sino que también ayuda a tragarse los mocos, y ya sabéis que las únicas dos formas de expectorar que tienen los enanos son o tragarse el moco, o vomitarlo con la tos.

Sopa de pollo

¡Un clásico! No es que la sopa de pollo ayude a eliminar los mocos, lo que ocurre es que, al tomar cualquier alimento líquido calentito, favorecerá, como el vapor de agua caliente, la salida de moco o por la nariz, o hacía la garganta. Ningún estudio ha concluido que la sopa de pollo tenga un efecto preventivo sobre la disminución de infecciones de las vías respiratorias, pero ante cualquier caso, una buena sopa de pollo caliente siempre es deliciosa.

Consejos

Sin lugar a dudas, la mejor forma de luchar contra los resfriados y los mocos es la PREVENCIÓN. Mantén a tus hijos alejados de personas enfermas o fumadoras. Los virus pueden propagarse con el humo, así como viajar con la tos o los estornudos. Acostumbra a tu pequeño a lavarse las manos con frecuencia, especialmente después de sonarse la nariz. Asimismo, evita que comparta utensilios, cubiertos, vasos o toallas con personas enfermas o con síntomas catarrales

En Centro Pediátrico desaconsejamos la administración sistemática de mucolíticos o descongestivos, especialmente si el niño es menor de 2 años. Estos medicamentos no solo son ineficaces para tratar la causa de la enfermedad, sino que tampoco disminuyen la duración de esta.

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