Tipos de granos en la cara: cómo tratarlos

Los granos en la cara son una afección común que afecta a muchas personas en diferentes etapas de su vida. Pueden ser causados por diversos factores, como la producción excesiva de sebo, la acumulación de células muertas en los poros, la obstrucción de los folículos pilosebáceos y la proliferación de bacterias. Existen diferentes tipos de granos en la cara, y cada uno requiere un enfoque de tratamiento específico. En este artículo, exploraremos los diferentes tipos de granos en la cara y cómo tratarlos de manera efectiva.

Milliums (o folículos pilosebáceos)

Los milliums, también conocidos como folículos pilosebáceos, son pequeños quistes blancos que se forman debajo de la piel. Estos quistes son causados por la acumulación de sebo y células muertas en los poros. Los milliums son más comunes en áreas como la frente, las mejillas y el contorno de los ojos.

Tratamiento por un médico

El tratamiento más efectivo para los milliums es la estirpación y vaciamiento por parte de un médico. Durante este procedimiento, el médico utilizará una aguja estéril para extraer el contenido del quiste. Es importante que este procedimiento sea realizado por un profesional para evitar infecciones y cicatrices.

Tratamientos farmacológicos

Además de la extracción por parte de un médico, también se pueden utilizar tratamientos farmacológicos para tratar los milliums. Los retinoides tópicos, como la tretinoína, pueden ayudar a reducir la producción de sebo y promover la renovación celular. Las lociones con alfa-hidroxiácidos también pueden ser efectivas para exfoliar la piel y eliminar las células muertas.

Baños de vapor

Los baños de vapor pueden ser útiles para abrir los poros y facilitar la eliminación de los milliums. Para realizar un baño de vapor, simplemente coloca tu cara sobre un recipiente con agua caliente y cúbrete la cabeza con una toalla para atrapar el vapor. Permanece en esta posición durante unos 10-15 minutos y luego limpia suavemente tu rostro con un paño limpio.

Granos comunes

Los granos comunes, también conocidos como acné vulgaris, son una forma más leve de acné que se caracteriza por la presencia de comedones abiertos (puntos negros) y comedones cerrados (puntos blancos). Estos granos pueden ser causados por la obstrucción de los poros, la proliferación de bacterias y la inflamación de la piel.

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Medicamentos tópicos

Los medicamentos tópicos son una opción común para tratar los granos comunes. Los retinoides tópicos, como el adapaleno y el tretinoína, pueden ayudar a desbloquear los poros y reducir la inflamación. Los productos que contienen ácido salicílico también pueden ser efectivos para exfoliar la piel y eliminar las células muertas.

Medicamentos orales

En casos más graves de granos comunes, los medicamentos orales pueden ser necesarios. Los antibióticos, como la doxiciclina y la eritromicina, pueden ayudar a reducir la proliferación de bacterias y la inflamación. Los anticonceptivos orales también pueden ser recetados a las mujeres para regular las hormonas y reducir la producción de sebo.

Cuidados diarios

Además de los medicamentos, es importante mantener una rutina de cuidado diario para tratar los granos comunes. Esto incluye limpiar suavemente el rostro dos veces al día con un limpiador suave, exfoliar la piel regularmente para eliminar las células muertas y evitar el uso de productos comedogénicos que puedan obstruir los poros.

Mascarillas caseras

Las mascarillas caseras pueden ser una forma natural y efectiva de tratar los granos comunes. Algunos ingredientes que se pueden utilizar en las mascarillas incluyen el té verde, el aloe vera, la miel y el vinagre de manzana. Estos ingredientes tienen propiedades antisépticas y antibacterianas que pueden ayudar a reducir la inflamación y promover la curación de la piel.

Comedones o espinillas

Los comedones, también conocidos como espinillas, son una forma de acné que se caracteriza por la obstrucción de los poros. Hay dos tipos principales de comedones: los puntos negros y los puntos blancos.

Tratamiento para puntos negros

Los puntos negros son comedones abiertos que se forman cuando el sebo y las células muertas se oxidan y se vuelven de color oscuro. Para tratar los puntos negros, es importante realizar una limpieza facial regularmente para eliminar el exceso de sebo y las células muertas. También se pueden utilizar exfoliantes suaves para ayudar a desbloquear los poros y prevenir la formación de nuevos puntos negros.

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Tratamiento para puntos blancos

Los puntos blancos son comedones cerrados que se forman cuando el sebo y las células muertas quedan atrapados debajo de la piel. Para tratar los puntos blancos, se pueden utilizar lociones tópicas que contengan ácido salicílico o peróxido de benzoilo para ayudar a desbloquear los poros y reducir la inflamación. También se pueden realizar exfoliaciones suaves para eliminar las células muertas y prevenir la formación de nuevos puntos blancos.

Granos internos

Los granos internos, también conocidos como quistes de acné, son una forma más grave de acné que se caracteriza por la formación de nódulos inflamados debajo de la piel. Estos granos pueden ser dolorosos y pueden dejar cicatrices si no se tratan adecuadamente.

Exfoliación con azúcar y limón

La exfoliación con azúcar y limón puede ser útil para tratar los granos internos. Mezcla una cucharada de azúcar con el jugo de medio limón y masajea suavemente esta mezcla sobre la piel afectada. El azúcar ayudará a exfoliar la piel y el limón ayudará a reducir la inflamación y aclarar las manchas.

Mascarilla de arcilla verde

La arcilla verde es conocida por sus propiedades absorbentes y desintoxicantes. Aplica una capa gruesa de mascarilla de arcilla verde sobre la piel afectada y déjala actuar durante unos 15-20 minutos. Luego, enjuaga con agua tibia. La arcilla verde ayudará a absorber el exceso de sebo y a reducir la inflamación.

Aceite de árbol de té

El aceite de árbol de té es conocido por sus propiedades antibacterianas y antiinflamatorias. Aplica una pequeña cantidad de aceite de árbol de té sobre los granos internos y déjalo actuar durante la noche. El aceite de árbol de té ayudará a reducir la inflamación y a promover la curación de la piel.

Forúnculo

El forúnculo es una infección de la piel que se caracteriza por la formación de un bulto rojo y doloroso. Estos bultos son causados por la proliferación de bacterias en los folículos pilosebáceos. Los forúnculos pueden ser muy dolorosos y pueden requerir tratamiento médico.

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Compresas mojadas con agua tibia

Las compresas mojadas con agua tibia pueden ayudar a aliviar el dolor y promover el drenaje natural de los forúnculos. Simplemente sumerge un paño limpio en agua tibia y aplícalo sobre el forúnculo durante unos 10-15 minutos varias veces al día. Esto ayudará a reducir la inflamación y a promover la curación.

Tratamiento para forúnculos grandes

En el caso de forúnculos grandes o persistentes, puede ser necesario un tratamiento más agresivo. Esto puede incluir la incisión y el drenaje del forúnculo por parte de un médico, así como el uso de antibióticos para tratar la infección. Es importante no intentar drenar un forúnculo grande por ti mismo, ya que esto puede empeorar la infección y causar cicatrices.

Acné conglobata

El acné conglobata es una forma grave de acné que se caracteriza por la presencia de nódulos inflamados, abscesos y quistes. Esta condición puede ser muy dolorosa y puede dejar cicatrices permanentes si no se trata adecuadamente.

Tratamiento dermatológico

El tratamiento del acné conglobata debe ser realizado por un dermatólogo. Este tipo de acné generalmente requiere medicamentos orales, como los retinoides, los antibióticos y los corticosteroides, para reducir la inflamación y controlar la proliferación de bacterias. También pueden ser necesarios tratamientos tópicos y procedimientos dermatológicos, como la terapia con láser o la dermoabrasión, para tratar las cicatrices.

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